viernes, 30 de mayo de 2008

El Mar de Puerto Deseado



Tengo una especie de atracción fatal con el mar.
Puede ser de aguas cálidas o de aguas frias como éste, me gusta y me calma.
Es igual para mi, satisface mi necesidad de él.
DF y yo recorrimos las playas de Puerto Deseado, muy al sur de Argentina. Es un pueblo chico, con subidas y bajadas, con varias pesqueras protegiendo sus costas y vaciando de su preciado tesoro sus entrañas.
Y en sus rocas, están siempre las gaviotas en bandadas o solas, sobrevolando y graznando muy fuerte.
No se de su lenguaje pero la intuición me dice que no es de alegria...
Estamos apostados filmando y sacando fotos, nos intecambiamos el metodo, porque de alguna manera, uno de los aparatos es mas facil de manejar con guantes que el otro.
Hace muchisimo frio y viento que de a ratos nos arrastra sobre todo a mi. La cara casi toda tapada por el gorro, bufanda y anteojos para poder ver por el lente, que me incomodan, de donde provengo no he necesitado de tantos elementos para cuidarme del clima...pero el lugar, el paisaje los vale...el mar está embravecido, rompiendo contra las rocas con toda su energía